COMPASIÓN UNIVERSAL 2008

1.1: Introducción.- Aparte del Dharma, no hay otro método para resolver nuestros problemas.- Nuestros problemas son problemas internos. 1.2: Lamrim, Lojong y Mahamudra.- Transformar las cinco impurezas.- Combatir la distracción.- Meditación de la absorción de la cesación. 1.3: Definición de iluminación.- Superioridad del Tantra.- "Igualar uno mismo y los demás en cuatro etapas (49:00). 1.4: Intercambiar uno mismo y los demás.- Desventajas de la estimación propia.- Ventajas de estimar a los demás.- Progreso por los cinco caminos Mahayana. 2.1: Bodhichitta.- Las seis perfecciones.- Práctica de lojong en combinación con las seis perfecciones.- Práctica de tomar. 2.2: Práctica de dar. 2.3: Bodhichitta última.- Vacuidad de un coche (36:00).- Del cuerpo (42:40).- Del yo (44:30).- De todos los fenómenos (47:00). 2.4: Transformar la adversidad.- Integrar con las cinco fuerzas.

HERUKA 2009

01: Quién es Heruka.- Qué es gran gozo. 02: Visión pura.- Creencia correcta. 03: Quién es Vajrayogini.- La Tierra Pura de Keajra. 04: Comentario primer día. 05: Comentario segundo día.

Práctica de Igualar Yo y los Demás en cuatro etapas
[1.3 - min. 49:00]

[Primero, establecer la motivación - min. 49:00] De esta manera, aunque no deseamos sufrir, la causa de todo nuestro sufrimiento la creamos nosotros mismos, debido a nuestra falta estimación por los demás. Entendiendo y contemplando así, deberíamos tomar la firme determinación: 'He de estimarme a mí y a todos los demás seres vivos igualmente'. Y meditar en esa determinación contínuamente. De esta manera, nos damos ánimos para adiestrarnos en igualar yo y los demás.

1.
[Después, cómo practicar igualar yo y los demás en cuatro etapas - min. 52:10] En la primera etapa de igualar yo y los demás nos enfocamos en nosotros mismos y en la asamblea de los seres humanos que están asociados con nosotros. Después pensamos: 'Tal como yo quiero felicidad, pero no sufrimiento, lo mismo quieren todas estas personas que están asociadas conmigo. A este respecto todos somos exactamente igual, exactamente lo mismo. Por tanto, he de creer que yo y todas esas personas somos igualmente importantes. He de creer que mi felicidad y las felicidad de todas esas personas son igualmente importantes. Que mi libertad y la libertad de todas esas personas son igualmente importantes. He de creer esto'. Pensando así generamos una actitud de interés y afecto por todas las personas que están asociadas con nosotros - incluyendo a nuestra pareja, familia y entorno. Meditamos en este buen corazón con concentración unipuntual tanto tiempo como sea posible.

2.
Una mente preciosa como esta, de bondad amorosa y buen corazón, no la podemos comprar. No la podemos pedir prestada. Sólamente la podemos conseguir a través de practicar esfuerzo nosotros mismos, adiestrándonos en igualar yo y los demás. [Segunda etapa - min. 56:00] En la segunda etapa de adiestrarnos en igualar yo y los demás nos enfocamos en nosotros mismos y en todos los demás seres humanos sin excepción. Y pensamos: 'Tal como yo quiero felicidad, pero no sufrimiento, lo mismo quieren todos los demás seres humanos. A este respecto todos somos exactamente igual. Por tanto, he de creer que yo y todos los demás seres humanos somos igualmente importantes. Que mi felicidad y su felicidad es igualmente importante. Que mi libertad y su libertad es igualmente importante'. Pensando así generamos una actitud de interés y afecto por todos los seres humanos, incluyendo a la familia, y meditamos en este buen corazón con concentración unipuntual por tanto tiempo como podamos. Deberíamos practicar esta meditación cada día, en muchas sesiones, contínuamente, hasta que de manera espontánea estimemos a todos los seres humanos sin excepción.

3.
[Tercera etapa - min. 57: 50] En la tercera etapa de adiestrarnos en igualar yo y los demás nos enfocamos en nosotros mismos y en todos los animales. Y pensamos: 'Tal como yo deseo felicidad, pero no sufrimiento, todos los animales desean lo mismo. A este respecto todos somos exactamente igual. Por tanto, he de creer que yo y todos los animales somos igualmente importantes. Que mi felicidad y su felicidad son igualmente importantes. Que mi libertad y su libertad son igualmente importantes'. Pensando así, generamos un actitud de interés y afecto por todos los animales, incluyendo insectos. y meditamos en ese buen corazón con concentración unipuntual tanto tiempo como podamos. Deberíamos practicar esta meditación cada día, en muchas sesiones, contínuamente, hasta que de manera espontánea estimemos a todos los animales, incluyendo insectos, sin excepción.

4.
[Cuarta etapa - min. 59:24] En la cuarta etapa de igualar yo y los demás nos enfocamos en nosotros mismos y en todos los demás seres vivos, incluyendo a los seres infernales, espíritus hambrientos, semidioses y dioses - sin excepción. Y pensamos: 'Tal como yo quiero felicidad, pero no sufrimiento, lo mismo quieren todos los demás seres vivos de los seis reinos. A este respecto todos somos exactamente iguales. Por tanto, he de creer que yo y todos los demás seres de los seis reinos somos igualmente importantes. Que mi felicidad y su felicidad son igualmente importantes. Que mi libertad y su libertad son igualmente importantes. Pensando así, generamos un actitud de interés y afecto por todos los demás seres vivos, incluyendo seres infernales, espíritus hambrientos, semidioses y dioses - sin excepción. Y meditamos en ese buen corazón con concentración unipuntual tanto tiempo como podamos. Deberíamos practicar esta meditación cada día, en muchas sesiones, contínuamente, hasta que de manera espontánea estimemos a todos los demás seres de los seis reinos, sin excepción.


Meditación en la vacuidad de un coche
[2.3 - min. 36:00]
Aunque, ciertamente, vemos cosas, nuestro modo de ver las cosas es equivocado - no es correcto. --- Tomemos un coche como ejemplo. Cuando vemos un coche, vemos el coche dentro de sus partes. En realidad, el coche no existe dentro de sus partes. Porque ni las partes individuales del coche ni la colección de las partes del coche pueden ser el coche. Porque son partes del coche, y no el coche mismo. --- No obstante, no hay ningún coche [que sea] otro que sus partes. --- Si [mentalmente o físicamente] quitamos todas las partes, no queda nada que pueda ser llamado 'coche'. --- Ya que no hay ningún coche [que sea] otro que sus partes, esto indica claramente que el coche que normalmente vemos no existe en absoluto.

Deberíamos preguntarnos: 'Si el coche existe realmente, ¿dónde está?'. Buscando el coche con sabiduría, no hemos encontrado nada. Entendiendo y contemplando repetidamente así, cuando percibimos la mera ausencia del coche que normalmente vemos, percibimos la vacuidad del coche, la verdadera naturaleza del coche. Deberíamos meditar en esa vacuidad con concentración unipuntual tanto tiempo como podamos.

Meditación en la vacuidad del cuerpo
[2.3 - min. 42:40]
De igual manera, siempre que pensamos en nuestro cuerpo o vemos nuestro cuerpo, vemos nuestro cuerpo dentro de sus partes. En realidad nuestro cuerpo no existe dentro de sus partes. --- Porque ni las partes individuales del cuerpo ni la colección de las partes del cuerpo pueden ser el cuerpo. Porque son partes del cuerpo, y no el cuerpo mismo. --- No obstante, no hay ningún cuerpo [que sea] otro que sus partes. Si quitamos todas las partes del cuerpo, no queda nada que pueda ser llamado 'cuerpo'. --- No obstante, no hay ningún cuerpo que sea otro que sus partes. Esto muestra claramente que nuestro cuerpo que normalmente vemos no existe en absoluto.

A traves de entender y contemplar esto, cuando percibimos la mera ausencia de nuestro cuerpo que normalmente vemos, entonces percibimos la vacuidad de nuestro cuerpo, la verdadera naturaleza de nuestro cuerpo. Meditamos en esa vacuidad con concentración unipuntual tanto tiempo como sea posible.

Meditación en la vacuidad del yo
[2.3 - min. 44:30]

De igual manera, cuando nos vemos a nosotros, vemos el yo dentro de nuestro cuerpo o mente. En realidad, el yo no existe dentro de nuestro cuerpo ni mente. --- Ni el cuerpo y mente individuales, ni la colección del cuerpo y la mente pueden ser yo. Porque el cuerpo y la mente son nuestras posesiones, y el yo es el poseedor. Y el poseedor y las posesiones no pueden ser uno [la misma entidad]. --- No obstante, no hay un yo [que sea] otro que nuestro cuerpo y mente. Si el cuerpo desaparece y la mente desaparece, no queda nada llamado 'yo'. --- [Esto indica claramente que el yo que normalmente vemos no existe en absoluto.]

A traves de entender y contemplar esto, cuando percibimos la mera ausencia de nuestro yo que normalmente vemos, entonces percibimos la vacuidad del yo, la verdadera naturaleza de del yo. Meditamos en esta vacuidad con concentración unipuntual tanto tiempo como sea posible.

Meditación en la vacuidad de todos los fenómenos
[2.3 - min. 47:00]
Ahora, con la misma razón [lógica] mencionada para el coche, para nuestro cuerpo y nuestro yo, podemos entender que todos los demás fenómenos que normalmente vemos, o percibimos, no existen, y percibir [en su lugar] la mera ausencia de todos las cosas que normalmente vemos. --- Esta mera ausencia de todos los fenómenos que normalmente vemos o percibimos es la vacuidad de todos los fenómenos, y la naturaleza real de todos los fenómenos.

Deberíamos aplicar esfuerzo en percibir claramente la mera ausencia de todos los fenómenos que normalmente vemos o percibimos, y después meditar en la mera ausencia de todos los fenómenos con concentración unipuntual, tanto tiempo como podamos. (...) Primero necesitamos entender, después contemplar, contínuamente, a fin de hacer nuestra compresión clara, y después, habiendo encontrado el objeto de meditación - la vacuidad de todos los fenómenos -, meditar.